59. Durangoko Azoka
Se hizo un llamamiento a las personas amantes de la cultura para que acudieran a la Durangoko Azoka, reconociéndolas como un eslabón imprescindible para contar con un sistema cultural saludable. La afluencia de visitantes demostró que el público cultural está dispuesto a asumir esa responsabilidad.
La asociación Gerediaga quiso agradecer la creación y la aportación de Néstor Basterretxea. Organizaron una exposición en el museo y, en la sala principal de Landako Gunea, celebraron un acto de homenaje al escultor, al que asistieron sus familiares.
La 59.ª edición tuvo un final especial y emotivo. Unos días antes, el músico Benito Lertxundi había anunciado que dejaría de ofrecer actuaciones en público, y varios de los artistas que habían participado en la feria cantaron en su homenaje la canción Oi ama Eskual Herri. También acudieron sus seguidores, que se sumaron a las voces de los cantantes.
Irati Bazeta ganó la Sormen Beka con el proyecto de exposición titulado Harien isla.
La artesanía realizada por los artistas Udatxo y Balu sirvió de base para el cartel de esta edición.